
Fuente: Archivo Google Images
1)De una práctica de "biodigestor minimalista" y composteo en pila a ras de tierra.
A 18 meses del inicio:
2)De una práctica de composteo en azotea (CCCM).
A 8 meses del inicio:
3)De una práctica de composteo pendular (sin contacto con la tierra ni el suelo).
A 24 meses del inicio:
<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="http://i.creativecommons.org/l/by/3.0/88x31.png" /></a><br />Este obra está bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es">Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported</a>.
A medida que avanza la experiencia de alguien en esto del composteo, en la medida en que puede alguien mostrar resultados inequívocos y palpables,
la práctica va pareciendo, para muchos, irreal, inaccesible y lejana...
<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="http://i.creativecommons.org/l/by/3.0/88x31.png" /></a><br />Este obra está bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es">Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported</a>.
Muy bien... este proyecto de
reciclaje de azotea, al que
también he llamado Composteo
casero bajo condiciones mínimas
(CCCM), ha cumplido seis meses en
funcionamiento.
Después de un mes de comenzar se
veía así:
a) El montón irá adquiriendo cada vez una mayor apariencia y consistencia terrosa;
b) El volúmen general del montón no se incrementará significativamente más del volúmen actual;
c) La práctica actual podrá continuar sin problema alguno de forma indefinida.
d) Llegado el verano algunas medidas deberán tomarse respecto a las lluvias...
Les muestro cómo está esto, habiendo
cumplido seis meses de
funcionamiento ininterrumpido:
Como ven,
a) el volúmen general no aumentó
significativamente;
b) la apariencia y consistencia
del montón se asemeja cada vez
más a tierra;
c) la práctica parece ser
absolutamente inocua y
considero que puede continuar
funcionando de forma indefinida;y
d) con las lluvias del verano
algunas precauciones tomé,
ciertamente: mantener cubierto; o
destapar y extender un poco el
montón para que perdiera con el
sol el exceso de humedad cuando
se mojó... nada extraordinario.
Los seis meses que se cumplen me parecían importantes por lo siguiente: vengo considerando la posibilidad de que esta práctica fuese desarrollada por jóvenes estudiantes preuniversitarios cumpliendo su Servicio Social... o incluso por chicos becarios estudiantes de secundaria.
Y tener un referente, al menos aproximado, de cómo tendría que verse esto un semestre después de iniciado resulta interesante.
Me parece que sería perfectamente factible: reciclaje casero en época de crisis sanitaria y ambiental.
Pero eso no está en mis manos...
Lo que estoy haciendo sí.
<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es"><img alt="Licencia Creative Commons" style="border-width:0" src="http://i.creativecommons.org/l/by/3.0/88x31.png" /></a><br />Este obra está bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es">Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported</a>.
Cuando se cumplió el primer mes de
iniciado esto me permití adelantar
algunas hipótesis de lo
que sucedería. Anoté:
a) El montón irá adquiriendo cada vez una mayor
apariencia y consistencia terrosa.
b)